Primeros días de tu gatito en casa
¿Ya tienes decidido que vas a adquirir un gatito/a? Bien pués ahora, sólo queda preparar a conciencia su llegada a casa para facilitarle la aclimatación.
Lo primero es hacernos con una serie de objetos imprescindibles para nuestro nuevo amigo. Estos son algunos de ellos:
- Un cajón para sus necesidades que será más cómodo si es de plástico, ya que podremos limpiarlo fácilmente, y dentro pondremos arena absorbente. Una vez a la semana hay que lavar a fondo el cajón y todos los días recoger con una paleta especial la arena que haya sido utilizada por el minino. Lo ideal es que la bandeja esté situada en un lugar apartado, siempre en el mismo y lejos de donde vaya a comer.
- Los recipientes para la comida y la bebida también deben estar siempre en el mismo sitio. Los gatos necesitan una alimentación muy completa por lo que lo más recomendable es acudir a los productos que existen en el mercado que deberemos ir cambiando según vaya creciendo. Los piensos secos son más cómodos en cuanto a su uso y mantenimiento y contribuyen a que la dentadura del gato esté limpia y sana; mientras, los alimentos húmedos son más apetitosos para él. Dado que los mininos tienden a autorregularse en este aspecto, podremos dejar un recipiente con comida permanentemente.
- También necesita una cama cómoda, limpia y a salvo de corrientes de aire que ha de ser lo suficientemente grande como para que el gato pueda dormir cuando crezca.
- Otro objeto básico es un rascador que utilizará, si le educamos desde pequeño, para afilar sus uñas con lo que conseguiremos mantener a salvo nuestros muebles.
- En cuanto a los juguetes, hay multitud de ellos en el mercado y son también necesarios puesto que nunca debemos utilizar nuestras manos para jugar con ellos; resulta divertido cuando son pequeños y nos dan mordisquitos cariñosos pero no cuando crecen y pueden arañar y morder sin medida.
- Un peine para cepillarle (a lo que también hay que acostumbrarle desde pequeño) y un trasportín para cuando tengamos que salir de casa con él, completarán el ajuar de nuestro gato.
La curiosidad forma parte de la personalidad del gato por lo que debemos tomar ciertas precauciones para evitar que nuestro cachorro pueda sufrir algún percance. Así, atento a los cables eléctricos, puertas y ventanas abiertas, retira cualquier objeto punzante y productos nocivos e infórmate de si las plantas que tienes en casa pueden ser tóxicas para él.
No dejes que la emoción y los nervios te dominen cuando le recibas en casa. Ten en cuenta que para el gatito todo es nuevo; nada de lo que le rodea le es familiar, no reconoce los olores y no encuentra a su madre y sus hermanitos. Necesita un tiempo de adaptación a su nuevo entorno y es muy importante que se produzca de la manera menos estresante para él. Intenta que conozca el que será su hogar de día para que cuando llegue la noche pueda estar ya algo familiarizado con el lugar, evita cualquier situación que le pueda asustar como ruidos fuertes, gritos… y deja que, poco a poco, inspeccione los rincones. Enséñale su camita, la caja con la arena y supervisa sutilmente sus investigaciones por la casa. Si no tiene ganas de estar contigo no debes forzarle, deja que sea él quien vaya a buscarte y te vaya conociendo. Durante los primeros días ten mucho cuidado con las ventanas y puertas abiertas ya que, si se escapa, al no conocer su nueva casa y a sus dueños es muy fácil que pueda perderse. Si tienes jardín deja que salga en cuanto haya cumplido con sus vacunas pero vigílale e identifica los lugares por los que podría salir de casa.
Es muy importante respetar sus momentos de descanso pues un gato necesita dormir muchas horas para reponer energía. Si hay niños en casa hay que hacerles comprender que el minino no es un juguete, que necesita reposo y que no se le debe molestar pues, cuando quiera jugar, ya se encargará de que lo sepamos. En cuanto a la comida, lo normal es que siga la pauta de alimentación a la que está acostumbrado pero es posible que, debido al estrés, sufra diarrea o estreñimiento; no te preocupes, pronto volverá a la normalidad. Con respecto a esto último, si el gatito mancha el suelo, no debemos tirar los excrementos sino ponerlos en la bandeja junto con él y animarle a escarbar en la arena, así conseguiremos que pronto identifique el lugar correcto.
Lograr que nos acepte y nos quiera es un proceso que requiere paciencia. Al vivir con nosotros estamos haciendo que sepa que somos quienes le damos cobijo, le alimentamos, le acariciamos y jugamos con él. Se trata de que aprenda a confiar en nosotros cuando comprenda que no le vamos a hacer ningún daño. Con los cachorros hay que ser algo terco y, aunque protesten, hay que intentar, con suavidad, que admitan que les toquemos las patitas, les miremos las orejas y los ojos, en definitiva que se dejen manipular sin oposición. Con un gato adulto es más complicado pero, con paciencia, nos ganaremos su confianza.
Ten en cuenta que no hay que rechazar de pleno el adoptar a un gato adulto pues también tiene sus ventajas. Es cierto que nos perderemos los momentos tiernos y divertidos que nos proporciona un cachorro y tampoco seremos los que le eduquemos pero un ejemplar más maduro tiene sus ventajas. Por un lado, estaremos ante un animal que no derrochará tanta energía como un recién nacido y, por otro, no tendremos que preocuparnos de enseñarle a comportarse pero sí podremos hacer que se habitúe a nuestras costumbres. Además, todos los animales merecen una segunda oportunidad y es realmente satisfactorio proporcionar un hogar a un gatito abandonado. Sólo hay que tener un poco de paciencia para que aprenda a querernos y dejar que, a su aire, se aclimate a su nueva familia.
Categorías: Consejos para tu mascotaComentarios (0)


