Enfermedades comunes del conejo
La mejor manera de combatir las enfermedades de tu conejo es mantener una correcta higiene y desinfección de su jaula, vacunarlo, evitar que se estrese y prestarle la atención suficiente como para detectar eventuales anomalías.
Un comportamiento inusual o algún cambio físico en tu mascota debería alertarte, como descarga de líquidos en la nariz o los ojos, respiración sibilante y dificultosa, estornudos, tos, bultos, llagas, diarrea, orina teñida de sangre, estreñimiento, pérdida de peso, etc.
Ten en cuenta que los conejos ocultan su dolor, y puede que no exhiban problemas de salud evidentes. Por eso estate atento si come y bebe menos de lo normal, muestra desinterés cuando te le acercas o ante las golosinas que le ofreces, o notas que duerme en exceso.
La mejor manera de combatir las enfermedades de tu conejo es mantener una correcta higiene y desinfección de su jaula, vacunarlo, evitar que se estrese y prestarle la atención suficiente como para detectar eventuales anomalías.
Cuidados básicos del conejo
El conejo se ubica en el tercer puesto del ranking de mascotas, por detrás, lógicamente, del perro y del gato. Este pequeño mamífero es la mascota ideal si vives en una ciudad y no dispones de demasiado espacio ni tiempo como para dispensarle.
No obstante, como el metabolismo del conejo es muy acelerado, podría llegar a enfermar y morir en un solo día si no le prestas la atención mínima e indispensable. Además, al ser un animal presa, acostumbra a disimular al máximo cualquier malestar, para no alertar así a sus depredadores.
Aunque el conejo europeo salvaje sea un animal de campo, no se lo puede dejar a la intemperie. Si quieres que viva en el exterior, deberás procurarle una jaula al resguardo del sol (los conejos no soportan las temperaturas elevadas), de la lluvia y de las corrientes de aire (podría resfriarse).
Además, si en las inmediaciones del patio, terraza o campo hubiere un depredador (perro, gato, hurón, etc.), el conejo estará siempre estresado, y eso le podría causar la muerte.
El hecho de que haya otras mascotas en casa no nos debe impedir tener un conejo. Si ellas están bien educadas, se les podrá enseñar que éste no es un juguete ni comida, y lo entenderán sin ningún problema.
No hemos de pensar que un conejo es como un perro, que va a aprender infinidad de trucos y gracias. Puede que no aprenda nada, o que incluso no nos haga caso. El carácter de cada conejo es único, pudiendo exhibir un comportamiento tanto afable como arisco.
Y, por último, deberás llevarlo al veterinario por lo menos dos veces al año, para vacunarlo y asegurarte de que todo ande bien.
Un comportamiento inusual o algún cambio físico en tu mascota debería alertarte, como descarga de líquidos en la nariz o los ojos, respiración sibilante y dificultosa, estornudos, tos, bultos, llagas, diarrea, orina teñida de sangre, estreñimiento, pérdida de peso, etc.
Ten en cuenta que los conejos ocultan su dolor, y puede que no exhiban problemas de salud evidentes. Por eso estate atento si come y bebe menos de lo normal, muestra desinterés cuando te le acercas o ante las golosinas que le ofreces, o notas que duerme en exceso.
Las enfermedades más comunes de los conejos son: ácaros de orejas, orina roja, mucosidades, llagas o úlceras, cuello torcido, mal oclusión y ojos llorosos.
Categorías: Consejos para tu mascotaComentarios (1)



cristina
04 de Marzo de 2010. 17:52
tengo un conejo que desde hace un par de dias apenas come y bebe mucha agua(tambien orina mucho) y tiene temblores¿que le puede estar pasando?