Nos vamos de vacaciones ¿qué hacemos con nuestra mascota?
Se acercan las vacaciones estivales y conviene ser previsor. Cuando uno quiere planear unas vacaciones sin sobresaltos ni sorpresas de última hora, debe estudiar todas las posibilidades de antemano. Posiblemente hayamos ahorrado dinero durante algunos meses, posiblemente hayamos leído catálogos de lugares que nos gustaría visitar, posiblemente hayamos contactado con amigos o familiares con los que compartir esos días de asueto… y posiblemente nos hayamos hecho la siguiente pregunta: ¿qué hacemos con nuestra mascota?
Las posibilidades son tantas casi como tipo de relaciones individuales entre dueños y animal.
Los gatos merecen mención aparte puesto que sus necesidades son totalmente distintas a las de los perros. Podemos faltar de casa unos días sin tener que desplazar al gato: podemos encargar a un vecino, amigo o familiar que “eche un vistazo” al gato, asegurándose de que tiene comida y agua suficiente y de que su bandeja esté limpia. El gato, la mayor parte de las veces, estará mejor en su ambiente ya que, en general, odian viajar y cambiar de residencia aunque sólo sea unos días. Si la salida va a ser de un fin de semana y no encontramos a nadie que pueda hacernos el favor, podemos dejar varios comederos y bebederos llenos de comida y agua y varias bandejas repartidas por las zonas de la casa en las que queremos que el gato tenga acceso.
La decisión respecto a los perros dependerá del dueño, del perro y/o de la relación entre ambos.
Hay familias que prefieren viajar con su perro sea cual sea su tamaño. Para ellos existen actualmente muchos lugares donde los perros son bien recibidos: casa rurales donde el contacto con la naturaleza es muy beneficioso (y no sólo para el perro), hostales, hoteles, campings…
Pero hay ocasiones en las que los dueños no pueden llevarse al perro o prefieren viajar sin él (sin que ello signifique que lo quieran menos). Y la duda acude: ¿dónde dejamos al perro?
El concepto de residencia canina ha cambiado con el tiempo. Desterremos la imagen de perrera fría, oscura, pequeña, de donde el pero no sale en los días en que sus amos disfrutan de unos días de descanso.
El dueño cada día se vuelve más exigente y los profesionales deben adaptarse a esas necesidades. El personal que está en contacto con los “clientes” de las residencia está muy sensibilizado con su trabajo; éste consiste en asegurar el bienestar del perro con la consiguiente responsabilidad. El personal del nuevo concepto de residencia canina se preocupa de la alimentación del perro pero también de que el perro juegue, de que salga a pasear, de que conviva con humanos en los días en los que sus amos no están.
Evidentemente el conseguir que un perro se sienta “como en casa” es muy difícil (aunque dependerá en gran medida de cómo se comportan de normal los perros en su domicilio), pero las instalaciones y el material humano de las residencias actuales intentan lograrlo.
Calefacción, aire acondicionado, suelo de pavimento con los mejores sistemas de desagüe y limpieza, micro-mosquiteras que intentar evitar el paso de los mosquitos portadores de la leishmania, música ambiental, programas de alimentación individualizada, posibilidad de administrar medicación veterinaria prescrita por un profesional, contacto permanente con personal veterinario que resuelva los posibles problemas que puedan surgir en la estancia del perro en la residencia…; estos son algunos de los aspectos de residencias con visión de futuro.
Y no tan futuro: hoy en día existen estas instalaciones.
Infórmese sobre residencias y visite sin ningún compromiso las que más le atraigan. Sea previsor, no espere a última hora. Confíe en el personal cualificado y deje a su mascota con ellos; se sorprendería de cómo pueden llegar a reaccionar positivamente los perros (sin ustedes) en lugares donde encuentran dedicación y empeño en asegurarles una grata estancia.
Disfrute de sus vacaciones y no tenga remordimientos de dejar a su perro en una residencia.
No se trata de un abandono; se trata de una necesidad y, habiendo lugares adecuados, usted opta por la mejor opción.
Categorías: Consejos para tu mascotaComentarios (1)



lourdes
17 de Agosto de 2009. 02:04
tengo un coquer de 15 meses y es como de la familia .Nos vamos la ultima semana de agosto de vacaciones si encontramos un buensitio para nuestro perro .Megustaria saber si lo podriais tener con vosotros y cuanto me va acostar. Y si mis hijos oueden ir a ver como estara Sinba. Porfavor contestarme lo antes posible muchas gracias y un saludo.LOURDES